Carta abierta a las colegiadas y colegiados del COOCV

Queridas compañeras y compañeros,

Me presento ante vosotros con gratitud y, sobre todo, con un enorme sentido de la responsabilidad. Asumir la Presidencia del Colegio de Ópticos-Optometristas de la Comunidad Valenciana es uno de los mayores honores de mi vida profesional. Lo hago consciente de que este cargo se ostenta durante un tiempo limitado, no pertenece a una persona, sino a una profesión, a una historia compartida y a una comunidad de mujeres y hombres, profesionales que, cada día, trabajan para mejorar la salud visual y la calidad de vida de miles de ciudadanos valencianos.

Mi primer sentimiento es de agradecimiento. Gracias a todos los colegiados por la confianza depositada en este equipo. Gracias a mis compañeros de la Junta de Gobierno que me han acompañado durante estos años y me han demostrado el valor del servicio, del diálogo y del compromiso.

Gracias a los cargos salientes, a los nuevos que han aceptado el reto de construir la profesión en esta legislatura que comienza, a las personas que desde nuestra sede gestionan el día a día de nuestra corporación y cuyo compromiso va más allá del trabajo rutinario. Y gracias, de manera muy especial, a quienes nos han precedido y han contribuido a construir el Colegio que hoy recibimos: una institución sólida, respetada y con una creciente relevancia social y sanitaria.

Quiero expresar un reconocimiento especial a Andrés Gené, cuyo liderazgo, capacidad de trabajo, buen gobierno y dedicación han dejado una huella profunda en nuestra corporación. Su ejemplo nos recuerda que las instituciones avanzan cuando se gobiernan con serenidad, generosidad y visión de futuro.

Iniciamos una nueva etapa. Una etapa que no nace de la ruptura; una etapa que mira al futuro sin olvidar el camino recorrido. Y ese futuro exige que sigamos fortaleciendo nuestra profesión desde cinco pilares fundamentales: la excelencia clínica, la formación continuada, la evidencia científica, el compromiso con la sociedad y la gestión eficiente.

Vivimos un momento apasionante para la Optometría. Nunca habíamos contado con profesionales tan preparados, con tanta capacidad técnica y científica, ni con tantas oportunidades para contribuir al sistema sanitario. Pero también vivimos tiempos de grandes desafíos: el incremento de los problemas visuales en la población, el envejecimiento demográfico y la necesidad de garantizar una atención sanitaria cada vez más accesible, eficiente y humana.

Ante estos retos, nuestro Colegio debe ser una voz firme, constructiva y respetada. Trabajaremos para fortalecer el papel del óptico-optometrista como agente primario de salud visual, para impulsar la investigación, para promover la especialización profesional y para avanzar en la integración efectiva de nuestros profesionales en todos aquellos ámbitos donde pueden aportar valor a los pacientes y al sistema sanitario.

Pero, por encima de cualquier objetivo institucional, quiero reivindicar algo esencial: nuestra dimensión humana.

Detrás de cada acto optométrico, de cada adaptación de lentes de contacto, de cada rehabilitación visual o de cada derivación oportuna, en definitiva, tras cada diagnóstico, tratamiento y prescripción optométricas, hay una persona que deposita en nosotros su confianza. Hay un niño que necesita ver mejor para aprender. Hay un trabajador que necesita conservar su capacidad visual. Hay una persona mayor que teme perder autonomía. Hay familias enteras que encuentran en nuestra profesión cercanía, capacidad resolutiva, orientación y ayuda. No debemos olvidar nunca que trabajamos con las personas y para las personas. Por ello, una de nuestras prioridades será seguir construyendo una profesión cercana, accesible y comprometida con la sociedad.

Además, esta legislatura tiene un significado especial. En 2027 celebraremos el vigésimo aniversario de nuestro Colegio. Veinte años de historia común que nos invitan a mirar atrás con satisfacción, pero también a mirar adelante con ambición. Porque el mejor homenaje que podemos hacer a quienes nos precedieron es seguir construyendo un futuro mejor para quienes vendrán después. También tendremos el orgullo de recibir en Alicante el congreso OPTOM29, 14 años después del que se celebró con gran éxito en Valencia.

Me gustaría dirigirme especialmente a los jóvenes ópticos-optometristas. Son el presente y el futuro de esta profesión. Encontrarán en este Colegio una institución abierta, que cree en su talento, que quiere escuchar sus ideas y acompañarlos en su desarrollo profesional. Del mismo modo, seguiremos contando con la experiencia y la sabiduría de quienes llevan décadas ejerciendo, porque una profesión fuerte es aquella que sabe unir generaciones y no reniega jamás de aquellos que se enfrentaron y superaron retos que hoy nos permiten disfrutar de una profesión privilegiada.

He aceptado esta responsabilidad con humildad, con ilusión y con la firme voluntad de estar a la altura de vuestra confianza. Sé que los desafíos son importantes, pero también sé que contamos con algo extraordinario, vuestro talento, vocación y compromiso. Si caminamos juntos, si mantenemos vivos los valores que nos definen y si ponemos siempre a las personas en el centro de nuestra actuación, estoy convencido de que los mejores años de nuestra profesión están todavía por llegar.

Sigamos trabajando juntos por la salud visual, por nuestra profesión y por la sociedad a la que servimos.

Muchas gracias,

Rafael J. Pérez Cambrodí. Presidente COOCV